Historias de Oscar Wilde

La entrada de hoy, después de haber visto que tal día como hoy, pero en 1854, nació uno de los escritores más famosos del mundo, va dedicada a Oscar Wilde. Creía que era de origen inglés, exactamente londinense, pero el Sr. Wilde nació en la vecina Irlanda hace, ni más ni menos, 158 años. ¡La de cosas que han pasado desde entonces! 

Wilde estudió en la Universidad de Oxford y de allí partió a Estados Unidos donde llamó bastante la atención por sus modales, sus vestimentas y cómo no, su ingenio y talento. Todo ello hizo que tuviera muchos admiradores y cuando volvió de su viaje por América se casó con una rica irlandesa con la que tuvo 2 hijos. A partir de entonces, Wilde se dedicó por completo a la literatura hasta que sucedió uno de los episodios más conocidos de su vida, su encarcelamiento en prisión

Wilde fue acusado por el Marqués de Queensberry de sodomía, es decir, de mantener un affair con su hijo. Se le declaró culpable en el juicio y fue condenado a dos años de trabajos forzados. Este trágico suceso tuvo bastante que ver en su futuro y en su cambio de vida. Cuando salió de la prisión, estaba arruinado no sólo económicamente, sino también por dentro. Así que se marchó a París y allí vivió el resto de su  vida con un nombre falso, el de Sebastian Melmoth. 

Sin embargo, no todo el mundo conoce a Oscar Wilde por sus extrencidades, aunque a todos nos guste conocerlas. La mayoría le conocemos por títulos como “El Retrato de Dorian Gray”, su única novela,  “El Fantasma de Canterbury”, la obra de teatro “La importancia de llamarse Ernesto” o algunos de sus cuentos como: “El Ruiseñor y el Príncipe” o “El Gigante y el Niño”. 

Para terminar, os dejo una de sus frases:

“Con la libertad, las flores, los libros y la luna, ¿quién no sería perfectamente feliz?”
Acordaos, se necesita muy poco para ser feliz…



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