La Tierra desde el espacio… ¡Alucinante!

Uno de mis sueños de siempre ha sido poder ver desde el espacio el planeta, la Tierra, es alucinante lo bonito y espectacular que es. Sentirte en el espacio, ver la Tierra desde la distancia, pero la distancia de verdad, y pensar que en realidad no somos “nada” y que el mundo en el que vivimos puede ser tan diferente en otras partes me crea demasiadas cuestiones.   



Ayer por la tarde estaba sentada en el sofá pasando la típica tarde de domingo hasta que todo cambió. Fue poner TDP y sentir que estaba muy cerca de cumplir aquel sueño. Sin embargo, Felix Baumgartner lo consiguió por mí y yo casi que lo sentí como mío. ¡Qué momentazo!


Fueron muchos meses de entrenamiento, muchos días repitiendo paso por paso las decenas de instrucciones que Felix Baumgartner tenía que seguir al dedillo para no cometer ningún error y que, entre otras cosas, su vida no corriera peligro. 
La historia comenzaba introduciéndose en una cápsula atada a un enorme globo de helio que parecía que en cualquier momento pudiera pincharse. Pero claro, si te dicen que ese globo es más grande que la Estatua de la Libertad, ¿te lo crees? !Pues créetelo! 

Tan sólo tuvo que subir 39.068 metros y tras 2 horas 36 minutos dentro de la cápsula llegó el momento de abrirse la escotilla, coger posición y poco después saltar. Era el momento más importante, ya que como decían los profesionales, una mala postura al caer podría ser decisiva. Pero Baumgartner lo hizo todo perfecto. 

Incluso el momento en el que se ve en caída libre que no tiene control sobre su cuerpo y no para de dar vueltas. Pero hasta eso lo hizo bien. Fueron más de 4 minutos en caída libre, el único récord de los que se propuso que no pudo superar. Eso sí, es la única persona que ha volado a la velocidad del sonido, ahí es nada, alcanzó los 1.341,9 kilómetros por hora

¡Enhorabuena por tu hazaña, Félix! La tarde del domingo se hizo un poco más placentera. 


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